FUNDACIÓN DIETA MEDITERRÁNEA


oct 10
Lunes
RECETAS DE LA SEMANA
All-i-pebre de gambas
(España)
Ingredientes para "4 personas"

500g de gambas

1 cabeza de ajos pequeña

80g de piñones

1 rebanada de pan

1 hoja de laurel

1 guindilla troceada

1 cp de pimentón dulce

2 ramitas de perejil

100ml de aceite de oliva

250ml de agua

2 cs de agua

Sal

All i pebre de gambas
Tiempo total: 40 min
Tiempo de elaboración: 15 min
Tiempo de cocción: 25 min
Epoca del año recomendada: todo el año

Elaboración:

Caliente el aceite en una sartén, fría la rebanada de pan y resérvela. En el mismo aceite, fría las gambas un minuto por cada lado. Retírelas, separe las cabezas de las colas y pélelas.
En un mortero, machaque las cabezas y las pieles de las gambas. Después, póngalas en un cazo con los 250ml de agua, llévelas a ebullición y deje que hiervan unos 10 minutos a fuego medio. Cuele el caldo obtenido y resérvelo.
En el mismo aceite de las gambas, fría 4 dientes de ajo sin pelar con un corte en el centro. Agregue el pimentón y vierta el caldo de la cocción de las gambas. Añada el laurel, una pizca de sal y la guindilla troceada.
Cueza a fuego medio durante 5 minutos, incorpore las colas de las gambas y cueza a fuego lento 2 minutos más.
Mientras tanto, maje en el mortero 4 dientes de ajo pelados, la rebanada de pan frito, los piñones y el perejil. Añada dos cucharadas de agua y vierta la mezcla sobre las gambas. Cueza unos instantes más para que espese ligeramente, rectifique la sazón y sirva en pequeñas cazuelas individuales.
NOTA All-i-pebre significa «ajo y pimienta». Es una salsa típica de la albufera de Valencia, donde suele prepararse con anguila.

Fuente: Receta extraída del libro Cocina Mediterránea en casa. Círculo de Lectores. 2010. Autores: Lourdes March y Lourdes Alcañiz.

¿Sabías que?

Este plato de la cocina hispana no vendría con un toque distintivo si no fuera por el acompañamiento a base de pimienta, y sobre todo de ajo. La historia del ajo es casi tan intensa y extensa como un primo de su familia, la cebolla. Y es que este bulbillo sencillo, ha vivido un sinfín de experiencias a lo largo de su recorrido desde Asia Central, cuna de sus orígenes, hasta llegar al arco mediterráneo e incluso confines americanos. Desde muy antiguo esta hortaliza perteneciente a la familia de las Liliáceas, ha acogido funciones como alimento de consumo humano o como medicina natural. Los testimonios que lo confirman se remontan a la India y al Antiguo Egipto hace más de 5.000 años, donde se hallaron ajos en la famosa tumba de Tutankhamón. Parece ser que esta planta era uno de los alimentos más consumidos por los obreros que construían las pirámides. En Grecia y Roma, el ajo se consideraba un potente afrodisíaco de consumo habitual, siendo prohibido en algunos templos por el mal aliento que provocaba a sus feligreses. Su presencia como condimento en la dieta cuotidiana es patente, además de su uso como alimento energético, antiséptico y vigorizante entre las tropas. Los árabes se dejaron encantar por sus cualidades medicinales, siendo durante la época medieval cuando cobraría más popularidad, tanto por su capacidad de asustar malos espíritus y vampiros, como por sus efectos. El Quijote recomendaba a su escudero Sancho: “no comas ajos ni cebollas porque no saquen por el olor tu villanía”. Sea como sea, un divertido anecdotario que acredita el ajo como uno de los alimentos con más historia.



Etiquetas: , , , , ,

Esta entrada también está disponible en: Inglés, Catalán

No hay comentarios »

   Aún nadie se ha animado a escribir un comentario. ¡Escriba uno y deje su opinión!

Escriba un comentario:



FUNDACIÓN DIETA MEDITERRÁNEA            Johann Sebastian Bach, 8 Entlo. 2ª     08021 Barcelona (Spain)     Tel: +34 93 414 31 58     Fax: +34 93 209 94 07     dietamed@fdmed.org